Cuando el 30 de octubre de 2012, Walt Disney compró Lucasfilm, y se hizo dueño de una de las sagas de ciencia ficción más apreciadas como lo es Star Wars, muchos fuimos los fanáticos de esta saga que nos preocupamos de que podría suceder, surgiendo la duda de si la compra de Disney dañaría la saga irremediablemente, rebajándola a los niveles de comedia de Marvel o a las típicas historias infantiles de Disney. Por eso, la primera prueba de fuego de la nueva “era Disney” fue el comienzo de la nueva trilogía que se estrenó en 2015 con Star Wars: The Force Awakens (El Despertar de la Fuerza en español), película ubicada 30 años después de la trilogía original bajo la dirección de J. J. Abrams (Lost, Star Trek, Star Trek: En la Oscuridad), que, sin ser mala (y que más bien disfrute), a mí en lo personal me dejó con la sensación de que pudo ser mejor, que incluso en ocasiones parecía más un remake de la primera película y que no explico bien el contexto en que se desarrolló (no en vano tuve que investigar en internet y leer los nuevos libros de Star Wars para entender bien el contexto). De ahí que cuando se anunció Rogue One: A Star Wars Story (Una Historia de Star Wars), fueron muchos los que nos interesamos en ver que resultaría.
Pero antes de entrar en más detalles, les explicaré de qué trata la película. Rogue One es la primera de una serie de películas llama Star Wars Anthology, que buscan explorar historias de esta saga ubicadas fuera de la historia de las trilogías principales (del cual “The Force Awakens” es la primera de la actual trilogía), teniendo al menos otras dos películas ya anunciadas (ya se sabe que la siguiente tratará sobre un joven Han Solo), e intercalado en los años que no se estrenen las historias principales de la saga. De esta forma, Rogue One se ubica poco antes de Star Wars Episode IV: A New Hope (Episodio IV: Una Nueva Esperanza), y nos narra la vida de Jyn Erso, hija del diseñador de la nueva súper arma del Imperio Galáctico, la Estrella de la Muerte, y como se une a un grupo de la Alianza Rebelde para encontrar a su padre y robar los planos del arma.
Lo primero que destaca de la historia es el cambio de tono con respecto a las trilogías principales. Generalmente las historias de Star Wars eran las historias de un grupo de héroes, de personajes claramente diferenciados entre el bien y el mal, luchando en épicas aventuras con Jedis vs Sith, el pequeño grupo rebelde contra el maligno Imperio Galáctico. Rogue One, en cambio, nos muestra el trasfondo, a ese grupo de soldados rebeldes que en películas originales solo eran extras que solo sirven de trasfondo para la historia. Es una película donde no solo no hay Jedis, sino que solo son un mito que poco a poco van desapareciendo a causa de la destrucción del Imperio a su imagen, donde vemos las batallas de los soldados y la cruda realidad de la guerra, con escenas que nos muestran los horrores que en ocasiones los rebeldes cometen en pos de su causa. Es una historia más realista sobre la guerra, que si logra mostrarnos esa sensación de una guerra civil a escala galáctica entre un gran Imperio y un pequeño grupo de rebeldes.
Lo segundo que destaca son las diferencias entre la saga principal y Rogue One. En esta película, no solo no tendremos las clásicas letras amarillas ascendentes de toda la vida que nos den el contexto de la historia, no solo es la primera película en usar flashback para mostrarnos momentos del pasado de uno de los personajes, sino que incluso la banda sonora cambio de compositor. De esta forma, en vez tener al famoso John Williams como en el resto de la saga, la banda sonora corre a cargo de Michael Giacchino, conocido por bandas sonoras como Intensa Mente, Jurassic World, Zootopia y más recientemente Doctor Strange, y que, aunque es una buena banda sonora que te sumergirá en la película, reutilizando en ocasiones música de John Williams, no te dejará ninguna canción memorable al nivel de la canción de apertura de Star Wars o la Marcha Imperial; cabe destacar que el llego tras la salida de Alexandre Desplat y en la etapa final de producción, teniendo solo 1 mes para componer la banda sonora. Otro miembro del equipo que destaca es el director Gareth Edwards, siendo este apenas su tercera película como director tras Monsters y Godzilla, demostró un gran trabajo al crear una película que no solo logra darle un tono bélico a la saga, sino que lo hace a la vez que mantiene un trabajo de fidelidad con la trilogía original increíble, que logra a la perfección enlazar Rogue One con Una Nueva Esperanza.
En cuanto a los personajes, personalmente me agradaron los personajes de Jyn Erso (Felicity Jone) y Casian Andor (Diego Luna), aunque también destaca el de K-2SO (Alan Tudyk) que aporta los momentos de humor, Orson Krennic (Ben Mendelsohn) encargado de la Estrella Muerte y el villano de la historia y Saw Guerrera (Forest Whitaker), el líder rebelde extremista cuyo personaje fue originalmente creado para la serie animada Star Wars: The Clone Wars y el cual lamento que no le dedicasen más tiempo en pantalla. Pero uno de los momentos más impactantes fue el regreso del personaje del Gran Moft Tarkin, al cual recrearon digitalmente el rostro de Peter Cushing (fallecido hace 20 años) para traer al personaje tal cual lo vimos en Una Nueva Esperanza, aunque el actor Guy Henry fue el que actuó en escena y sobre el cual pusieron su rostro. También se recuperan el personaje de Darth Vader con la voz original de Jame Earl Jones, teniendo este personaje las que considero ahora como varias de las escenas mas memorables de la saga, y otro personaje importante, que para evitar spoilers no diré quien es, pero que los fans agradecerán sin duda.
En cuanto a efectos especiales, se sigue la misma línea ya fijada en The Force Awakens: usar efectos especiales reales tanto como fuese posible. De esta forma, escenarios, criaturas y batallas fueron filmadas en locaciones reales, limitando el uso de computadoras a lo necesario (como las batallas espaciales o en los grandes escenarios). Otro hecho que me gusto fue la continuidad con la saga original prácticamente obsesiva: trajes, tecnología, ángulos de cámara, todo fue cuidado al milímetro para que coincidiera con lo que vimos en la trilogía original; incluso soldados se reutilizaron los soldados rebeldes reutilizaron trajes de la trilogía original en esta película. Y en cuanto a los efectos en computadora, simplemente debo decir que son de una altísima calidad, en especial en la recreación de las batallas (impresiona el momento en que vemos un Destructor Imperial o a la Estrella de la Muerte), tanto en tierra como en el espacio, así como la recreación de los planetas vistos desde el espacio. Mención aparte debo hacer de la reconstrucción digital del rostro de Peter Cushing, que, aunque prácticamente perfecto al punto en que quien no sepa que falleció no notara que es digital, todavía no logra evadir esa incomodidad conocida como el “Valle Inquietante”, que todavía hace que al cerebro humano le incomode ver un rostro humano falso que, por más realista sea, sigue sintiendo como falso (o al menos que nos surja la idea de que algo raro tiene).
Rogue One: A Star Wars Story es una gran película de ciencia ficción, todo un homenaje a la trilogía original que logra mantener un nivel de fidelidad con la saga que impresiona, que demuestra el trabajo gigantesco que Lucasfilms de mantener una continuidad no solo entre sus películas, sino de toda la historia de la saga contada en series de TV (destacan las varias menciones a la serie animada Star Wars Rebels) y libros. Pero que a diferencia de The Force Awakens, que exagero con la nostalgia a la trilogía clásica, Rogue One logra mantener el equilibrio al contarnos una nueva cara de la guerra entre el Imperio Galáctico y la Alianza Rebelde, y nos deja un relato que incluso nos dará una nueva imagen de los hechos que suceden posteriormente en Una Nueva Esperanza. Nos demuestra que los fans podemos darles un voto de confianza a Disney en su búsqueda de traernos historias nuevas que sean fieles al espíritu que hizo grande la saga.
En conclusión, si eres fan de Star Wars debes ver sin falta esta película, aunque si es tu primera película de la saga puedes terminar confundido al no entender bien la historia (no en vano, mínimo debes saber de qué trató la trilogía original para entender bien qué sucede en esta, el porque detrás de cada acción o quienes son algunos personajes). Desde The Digital Questioner le damos un 8 de 10 de puntuación, recomendándoles ver el que ya es un éxito de navidades; no en vano, al 27 de diciembre ya había ganado más de $610 millones de dólares a nivel mundial (y se estima que costó unos $200 millones).
Pueden conocer más detalles de Rogue One: A Star Wars Story en su perfil de IMDb