Warner y DC nos traen una impresionante versión de Aquaman completamente alejada de la visión clásica que los fans tienen del rey de Atlantis.
Si por algo podemos conocer el Universo Extendido de DC Comics en cines es por inconsistencia. Batman vs Superman, aunque yo personalmente la considero una buena película, estuvo lejos de ser el éxito aplastante que se esperaba, Suicide Squad no paso de ser una película regular de verano, y Justice League fue un completo fracaso. Teniendo solo a Wonder Woman como única película realmente exitosa, el futuro de un DC en el cine capaz de crear un universo de películas con sus personajes al mismo estilo que Marvel parecía sombrío. En este contexto es que nos llegó en diciembre de 2018 Aquaman, una película completamente alejada de la representación clásica de “rey de Atlantis” que hemos visto tanto en cómics como en las series animadas, y que demuestra que, para bien o para mal, se hizo a la sombra de lo sucedido con las anteriores películas de DC.
Recreando a Atlantis
Aquaman se ubica 1 año después de los hechos sucedidos en la Liga de la Justicia, narrándonos como Arthur Curry (Aquaman) debe luchar para reclamar el trono de Atlantis y quitárselo a su medio hermano Orm, quien desea unir los 7 reinos submarinos para declarar la guerra a la superficie.
El trabajo de Jason Momoa como Arthur Curry es excelente. Aquí vemos en todo su esplendor esta representación “badass” que ya habíamos visto en la Liga de la Justicia: un hombre duro pero sincero que solo se limita a hacer lo que considera correcto, en un tono que solo por su apariencia se aleja completamente de la visión clásica del hombre blanco, rubio y bien afeitado al que normalmente asociamos al personaje, trayéndonos a un hombre musculo, barbudo y afeitado. Además, es increíble la representación de los poderes clásicos de Aquaman, como el nadar a gran velocidad por en las profundidades del mar o la telequinesis con los animales marinos, lo que logra traernos un personaje que inspira respeto desde el primer momento, y logra el que debió ser el principal objetivo de DC desde que decidieron llevar a este personaje a la gran pantalla: evitar que el personaje ridículo y objeto de burlas al que normalmente los fans y el Internet lo asocian.
El otro personaje que me encanto fue el de Mera, interpretada por Amber Heard, no solo por su actuación, la buena relación que logra transmitir en pantalla con el personaje de Jason Momoa o la excelente coreografía que demuestra en las escenas de pelea, sino por la increíble representación de sus poderes, como lo son el manipular a su voluntad el agua (como si de telequinesis se tratase), en un proceso que no solo es impresionante por sí solo, sino totalmente fiel a lo que hemos visto de los personajes en los cómics.
Del resto de personajes, tienen papeles destacados, pero se siente muy poco utilizados. Por ejemplo, el tiempo que sale en pantalla la reina Atlanna es muy poco considerando que la interpreta Nicole Kidman, una actriz que ha hecho un gran trabajo en el pasado y daba para mas tiempo en pantalla, y lo mismo pasa como Willem Dafoe (quien personalmente no me convence del todo para ese rol) que actuó como Vulko, consejero de Atlanna y Orm y quien educo sobre Atlantis y sus poderes a Aquaman. Del lado de los villanos pasa mas de lo mismo, con Patrick Wilson haciendo el papel del rey Orm en una actuación que, aunque buena, pudo dar para más; pero el que peor sale parado es el personaje de Black Manta, interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, ya que durante toda la película su personaje se siente como un extra completamente inútil que aporta poco (por no decir nada) al foco central de la historia: la lucha de Arthur contra Orm.
Otro punto donde destaca Aquaman es el increíble apartado artístico. La recreación del reino de Atlantis, sus maravillas tecnológicas o sus habitantes y criaturas es impresionante, todo un espectáculo para los ojos que sabe llamar la atención. También destaca el trabajo que hicieron en los trajes de Mera y Aquaman, que logran mantenerse fiel al tono de la película al tiempo que se inspiran en los diseños clásicos de los cómics. Y esto sin olvidar el gran trabajo para recrear el fondo del mar, con un gran cuidado al detalle para que sintamos que los personajes están debajo del agua, por ejemplo, al observar el movimiento del cabello.
Por el lado negativo, aunque el diseño artístico se ve increíble y los efectos CGI no creo que sean malos, es tal la cantidad de colores, y tal la cantidad de efectos por computadora que usaron, que en ocasiones los actores parecen más un personaje de una serie animada al que le pegaron la cara de un actor por computadora, en especial al recrear por CGI el movimiento del cabello bajo el agua. Lo peor fue los momentos cuando usaron el truco de crear los trajes de los personajes por medio de CGI, que, aunque usaron con bastante éxito en películas como Man of Steel para recrear la capa de Superman o las armaduras del General Zod o Jor-el (este último que quedo simplemente perfecto), en Aquaman se ve especialmente horrible en Orm cuando usa una armadura completamente dorada y que se ve mas falso que un billete de $3 dolares.
Otro punto negativo de la película es la historia que, aunque en líneas generales es una buena historia de origen con una premisa simple pero que funciona, es contada con unas prisas y con una cantidad de “momentos de exposición” para explicar el tras fondo de los personajes que puede abrumar, en especial en la primera mitad de la película. Literalmente, distraerte 5 minutos para ir al baño en Aquaman puedes causar que te pierdas enormes trozos del argumento sin ninguna dificultad. Su ritmo es tan apurado que, en solo su primera mitad hay suficiente argumento para contar una película completa sin ningún problema, y con una batalla a mitad de la película que hubiera quedado como un excelente final. En su segunda mitad se relaja un poco, pero esas mismas prisas en contar toda la historia se mantiene.
Lo único que se me ocurre para explicar esto es que, ante la cantidad de fracasos que tuvo el universo DC hasta el estreno de Aquaman, los directivos de Warner y el director de la película, James Wan, temerosos de que esta película sufriese el mismo destino o peor que La Liga de la Justicia o Batman vs Superman, decidieron contar en una sola película todo lo que pudieran de Aquaman de una sola vez, solo en caso de que no pudieran hacer más en el futuro. Pero, aunque el ritmo de la historia es apresurado, y hubiera sido mejor que la contasen en dos películas separadas, la historia no es mala y la película se puede disfrutar sin problemas.
¿Universo Extendido de DC?
Antes de llegar a las conclusiones sobre Aquaman, es necesario hablar de las películas de DC en general. Y es que algo que no me ha gustado de DC Comics y Warner luego de ver películas como Aquaman y Shazam es que, tras la decepción en la taquilla que fue Batman vs Superman, y el fracaso de La Liga de la Justicia, sus esfuerzos en mantener un universo unificado se redujeron al mínimo. Si por algo nos encantan las películas de Marvel, la gran competencia y ejemplo a seguir de DC en cine, y que es una parte esencial de su éxito, es la integración de sus películas que, aunque cuentan con sus propias historias que podemos ver por separado, todas tienen elementos en común que sirve para contar una “gran historia” en conjunto, que generalmente Marvel usa para unirlo todo. Esto hace que todos sintamos que para entender bien la historia en conjunto del Universo Cinematográfico de Marvel sea importante, sino es que obligatorio, el ver todas las películas de Marvel.
Precisamente esto falta en DC Comics. Warner ignoro mucho de lo ya presentado en Batman vs Superman al cambiar la historia para La Liga de la Justicia para hacerla más simple (y que solo llevo a un fracaso comercial), y sus historias individuales aportan poco o nada a una “gran historia en conjunto” como en Marvel. Zack Snyder trato de crear las bases para un universo compartido como el de Marvel en DC, pero su caída en desgracia luego de Batman vs Superman y la falta de un equivalente a Kevin Feige en DC y Warner que mantenga una coherencia y unidad clara en todas las películas, ha llevado a que cada película de DC vaya por su propio camino, a que el Universo Extendido se limite a películas que no se contradigan entre sí, pero que no cuentan una “gran historia del universo DC”, que todo tenga trocitos que den pistas y nos lleve a una gran película de la Liga de la Justicia en el futuro al estilo de Marvel con Los Vengadares. Y es que en Aquaman, me molesto que apenas se mencione la invasión de Steppenwolf que vimos en La Liga de la Justicia, o que estemos ante el preámbulo de una guerra a gran escala entre Atlantis y el resto del mundo, y que Superman, Wonder Woman y Batman brillen por su ausencia, y mas aun que Aquaman, que se supone los conoce, no solo no piense siquiera un segundo en pedir su ayuda, sino que nadie se molesta en preguntar porque precisamente no llama a los mayores héroes de la tierra para evitar una guerra, o al menos se comenta brevemente porque no aparecen.
Solo nos queda esperar que el lento renacer de DC Comics en cine tras el éxito de Aquaman, que fue la primera película de DC tras la trilogía de Batman de Christopher Nolan en superar los mil millones de dolares, y que su aprendizaje de lo que salio mal en Batman vs Superman y la Liga de la Justicia, lleven a un lento renacer de su universo extendido y a una integración mejor elaborada de sus películas en el futuro. A fin de cuentas, aunque no sean malas, es pésima idea que Marvel y Los Vengadores tengan el monopolio del cine de superhéroes.
Conclusiones
Aquaman es una buena película de origen que logra traer a la gran pantalla un personaje que, aunque importante en los cómics, ha estado viviendo bajo la sombra de la “trinidad” que es Superman, Wonder Woman y Batman, y que generalmente ha sido ridiculizado por sus poderes de hablar con peces. Jason Momoa demuestra que Aquaman es un digno superhéroe tan fuerte, valiente y capaz como cualquier otro, y junto al trabajo realizado con el personaje de Mera y la increíble recreación el mundo submarino de Atlantis, nos deja esperando con ganas más de este personaje.
Por el lado de lo criticable, es una película cuyo argumento es bastante simple que no se plantea en ningún momento romper algún paradigma en el cine, y es contado con un ritmo tan apresurado, que puede llegar a abrumar en momentos, y hubiera dado fácilmente para dos películas si se hubiera contado con más calma. Que tan malo es todo esto, depende de cada uno. Por el lado de lo malo, aunque el apartado artístico es impresionante, la recreación del cabello bajo el agua muy bueno, los efectos CGI y la cantidad de colores que usan, aunque no son malos, son tantos, que puede llegar a abrumar, y hay momentos que se ven falsos o como si fuera una película animada, como el traje dorado de Orm. Además, usaron tan poco a Black Manta, y aporta tan poco al argumento, que mejor lo hubieran dejado para una futura secuela de Aquaman.
La película dirigida por James Wan termina siendo un buen punto de partida para DC Comics tras el comienzo irregular de su universo extendido en cine, una demostración de que van por el buen camino, aunque todavía tienen mucho que corregir antes de competir de tu a tu contra Marvel. ¿Es Aquaman una película perfecta y que sera recordada en los anales del cine? Claro que no, pero es una buena película que se puede disfrutar sin mayores quejas. En The Digital Questioner la recomendamos si deseas pasar un rato agradable viendo una película de superhéroes sin mayores complicaciones, y le otorgamos un 7 de 10 puntuación.