Beastars: Un Zootopia mas adulto

En años recientes, Netflix se ha estado posicionando como una alternativa para toda clase de animación, desde occidental, como El Invasor Zim o She-ra y las Princesas del Poder, hasta anime japones, lo que ha llevado a que el servicio de streaming nos haya traído series de una calidad incuestionable, tales como Little Witch Academia, Violet Evergarden o el reciente Ghost in the Shell. Beastar viene a ser la nueva serie exclusiva de la plataforma en su creciente catalogo de animes, con una temática que a simple vista nos puede recordar a Zootopia de Disney, pero que en realidad nos lleva a una historia mucho mas profunda y adulta sobre los prejuicios de la sociedad, la presión de ajustarse a las expectativas, y el deseo de que te reconozcan como realmente eres.
El Beastar de la Academia Cherryton
Beastar se desarrolla en un mundo con animales antropomórficos, que han desarrollado una civilización similar a la nuestra con una marcada diferencia entre carnívoros y herbívoros. El protagonista es Legoshi, un gran lobo gris, que es un estudiante tímido y tranquilo de la Academia Cherrynton, donde vive con varios estudiantes carnívoros, incluyendo a su mejor amigo, un perro labrador llamado Jack. Como miembro del club de teatro de la escuela, Legoshi trabaja tras el escenario como escenógrafo, apoyando a los actores del club, que están liderados por el alumno estrella de la academia, Rouis, un ciervo rojo que busca convertirse en el Beastar de la academia, que es un titulo otorgado al estudiante mas destacado y que une a la sociedad a pesar de las diferencias entre las especies.
Repentinamente Tem, una alpaca, es brutalmente asesinado y devorado en la noche, creando inquietud y desconfianza entre los estudiantes herbívoros y carnívoros; al mismo tiempo, Legoshi tiene un encuentro con Haru, una pequeña coneja enana blanca, con la cual comienza a desarrollar complejos sentimientos por ella, convirtiendo la lucha entre su instinto animal y su amor por ella, pese a sus múltiples miedos e inseguridades, en uno de los elementos centrales de la serie.
Beastars esta basado en el manga escrito e ilustrado por Paru Itagaki, en publicación actualmente desde el 2016 en la revista Shukan Shōnen Champion, siendo adaptado al anime por el estudio de animación Orange (creadores del anime Land of the Lustrous) y transmitida originalmente en televisión por Fuji TV en Japón a finales de 2019, adquiriendo Netflix los derechos para el resto del mundo.

La primera impresión que podemos tener es que es una imitación de Zootopia, dado que ambas cuentan con animales antropomórficos que viven en sociedades donde hay prejuicios entre carnívoros y herbívoros. Pero aunque tienen una premisa similar, tienen desarrollos muy diferentes.
Beastars tiene un enfoque mucho mas serio y oscuro con estas diferencias sociales, dándole respuestas a preguntas que visiones mas «aptas para la familia» como Zootopia no tienen. No solo es que los herbívoros desconfían de los carnívoros, sino que directamente tienen miedo de ser devorados. Es una sociedad donde los casos de carnívoros asesinando a herbívoros para comerlos existen, los herbívoros desconfían de los carnívoros a la primera que algo malo sucede, y estos últimos están divididos entre los que están cansados del prejuicio de violentos que su naturaleza carnívora genera, y quienes se rinden a sus instintos comiendo carne o bebiendo sangre en mercados negros ilegales.
Esto genera que la sociedad en Beastars sea una llena de prejuicios sobre el papel de cada uno de acuerdo a su especie. Los herbívoros son miedosos y débiles, y deben tener cuidado de los grandes y fuerte carnívoros, que pueden ser violentos y devorarlos. Estas expectativas terminan afectando a los personajes, donde cada uno termina enfrentando estos prejuicios a su manera.
Por ejemplo, aunque comer carne es ilegal y oficialmente comen sustitutos en dietas separadas, hay carnívoros que desearían poder comer carne, pero que para no ser vistos como animales violentos no pueden hacerlo a simple vista, u otros que sienten que es injusto que no puedan actuar con todo su potencial por el miedo que sienten los herbívoros de ellos. Del lado de los herbívoros, estos viven en constante tensión y miedo por la eterna posibilidad de que sean devorados, al punto de que fácilmente pueden ver a todos los carnívoros como potenciales asesinos que solo quieren comerlos a la primera oportunidad, aun si estos son buenas personas sin malas intenciones. Esto genera una sociedad donde sus miembros están frustrados por el prejuicio, tienen miedo de que alguien caiga en sus instintos naturales, o están cansados dar una cara publica que no representa realmente lo que desean.

Es de aquí que salen personajes como Legoshi, nuestro protagonista, un gran lobo gris que a simple vista debería ser orgulloso y fuerte, pero que tiene una personalidad tímida y reservada, siempre temeroso de que su instinto natural como carnívoro lo vuelta un monstruo, algo que se nota a simple vista al ver que siempre camina encorvado, como si tuviera miedo de demostrar su altura y fuerza. Por el otro lado tenemos a Haru, una coneja enana blanca, que a simple vista debería ser una pequeña, débil y tierna coneja querida por todos, pero que es una chica promiscua con un fuerte carácter que se ha ganado una mala fama en la escuela. Finalmente tenemos a Louis, un ciervo rojo, líder del club de teatro y que sueña convertirse en el próximo Beastars, que a pesar de ser un herbívoro, tiene una personalidad tan orgullosa y manipuladora, y desprecia tanto a los demás que considera inferiores, que actúa mas como un carnívoro.
Esto es lo que me encanta de Beastars. La construcción de su mundo, con una sociedad tan divida entre carnívoros y herbívoros, con sus prejuicios y temores, se siente real, y afecta a los personajes, quienes están en una constante lucha entre la presión de la sociedad por quienes son de nacimiento, y quienes quisieran ser según sus deseos. A su vez, es una excelente analogía de lo que sucede en nuestro mundo, donde muchas veces por el mero sexo, raza, religión o preferencias políticas, la sociedad le asigna un papel a las personas sin importar como sean como individuos.
Lo otro que me gusta es como usan estas ideas para construir la relación entre Legoshi y Haru. Legoshi se enamora de Haru, pero el miedo que ha tenido toda su vida de convertirse en un monstruo que devore a los demás por su carne le hace imposible saber si lo que siente por Haru es amor sincero, o su instinto animal que la quiere como una presa para devorarla. Del mismo modo, Haru odia que la consideran una pequeña y débil coneja, y aunque hace todo lo posible para que no sea vista de ese modo, hay momentos en que se deja controlar por su instinto natural de huir del depredador. Es una constante lucha entre el instinto y el deseo lo que hace interesante el amor de estos personajes.

En cuanto a su animación, aquí es otro punto donde la serie destaca. Al igual que muchas series animes exclusivas de Netflix, como la nueva versión de Saint Seiya (Caballeros del Zodiaco) o el reciente Ghost in the Shell SAC 2045, Beastar usa animación CGI. Pero a diferencia de Saint Seiya (que era horrible) y Ghost in the Shell (que era simple y vacía), Beastars se ve muy bien. Es una serie que reconoce los limites que una serie anime CGI tiene en cuanto a presupuesto y calidad, y aprovecha que sus personajes son animales antropomórficos y no humanos, para darnos personajes muy detallados y bien animados que saben transmitir carisma, con fondos que parecen directamente un dibujo. A esto se suma un opening que me encanto por ser una animación stop-motion simple pero efectiva y bastante bien hecha.
Beastars es una serie que agarra un concepto ya visto, una sociedad como la nuestra pero con animales antropomórficos, y le da un giro, al presentar los problemas que se podrían esperar que una sociedad así tuviera entre carnívoros y herbívoros, entre seres que por instinto son depredadores y presas, y los conflictos que eso generaría tanto en la sociedad como a los individuos, generando en el proceso una historia de amor de dos personajes que sabe mantener el interés y trate de no caer en el idealismo con que los animes japoneses normalmente tratan los romances adolescentes. Es una serie que podriamos definir como una lucha constante de los personajes entre los instintos animales de carnívoros y herbívoros, y sus deseos como individuos
En The Digital Questioner recomendamos esta serie, cuya primera temporada esta en exclusiva en Netflix, y la cual ya tienen anunciada una segunda temporada para agosto de 2020.

Licenciado de Estudios Liberales de la Universidad Metropolitana de Venezuela. Me especializo en blogging, SEO y Analítica Web, además de ser un gran fanático de los videojuegos, el cine, el anime y los cómics.