Critica a los “héroes del Twitter” en Venezuela

Critica a los “héroes del Twitter” en Venezuela

Si por algo el siglo XXI será conocido en la historia será por el enorme impacto que la tecnología, y en especial las comunicaciones, han tenido en la vida humana. Hoy en día nos comunicamos en un tiempo y una cantidad que impensable hace solo 30 o 40 años, y como es natural esto ha cambiado el modo en que actuamos o percibimos el mundo. La política, como es natural, no es ajena al impacto que esta ha causado. Redes sociales, YouTube, campañas online, todos son nuevas herramientas con el que los partidos políticos tienen a su alcance para hacer nuevas formas de campaña; solo hay que ver el ejemplo de Barack Obama, al que muchos consideran que parte de su éxito en su campaña de 2008 se debió a su buen uso de las redes sociales. Pero no solo esto, estas nuevas tecnologías han permitido que una nueva generación de activistas en regímenes autoritarios (o dictaduras hechas y derechas) tengan formas de transmitir su mensaje al mundo, siendo un ejemplo de esto el cómo las redes sociales ayudaron a propagar la Primavera Árabe.

Dado este contexto, es natural que, en Venezuela, un país donde el gobierno ha ejercido cada vez una mayor presión a los medios de comunicación tradicionales, sin mencionar su presencia mayoritaria en los mismos, que ha llevado a que sea el mensaje oficial el predominante en contra de cualquiera que ose tratar de enfrentarlo, no es raro que haya llevado no solo a los partidos de oposición, sino periodistas y activistas opositores al gobierno, a un mayor uso de las redes sociales como espacio preferido (o único, dependiente del caso) para transmitir su mensaje. Pero aquí es cuando empieza a surgir un problema que es mi motivo para escribir este artículo, el de las personas que hacen llamados a toda clase de actos en la comodidad y anonimato de la internet, siendo este grupo, en ocasiones, los mayores críticos a los actos de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

No me pondré a defender si lo que hace la MUD es correcto o no, si deberían hacer más o no. La realidad es que, si queremos enfrentar a un gobierno que tiene control de casi todo el Estado, se necesita unidad, una unidad que se manifiesta en que los miembros de dicha unidad negocien y lleguen a acuerdos sobre cómo actuar, y una vez decidido que hacer, todos apoyen dicha actuación en unidad, lo que implica que, si eres parte de la Unidad, defendiste tu posición, pero gano una contraria, debes apoyar dicha posición al que se llegó, ya sea por consenso o mayoría. Pero en el país hay políticos, periodistas, medios y público que pueden no apoyar a la Mesa de la Unidad en algunas de sus decisiones (o todas), que la critican abiertamente o incluso actúan con su propia agenda apartada de la MUD, pero esas son personas que puedo respetar en su actuar (aun si no apoyo sus ideas), porque son personas que al final del día dan la cara al hablar, que viven en Venezuela, y que saben que corren el riesgo de ser investigados y arrestados por el gobierno si este “considera” que “cometieron” un delito. Pero hay un grupo al que simplemente no puedo respetar, los llamados “héroes del Twitter”.

Estos “héroes del Twitter” son personas que jamás dan la cara, que solo hablan por redes sociales aprovechando el anonimato que brinda internet, que siempre andan llamando a protestas o rebeliones que claramente pueden llevar a violencia o generar muertos desde la comodidad de sus casas, sin siquiera garantizar que ellos serán los primeros en la línea del frente arriesgando sus vidas. Pero peor aún son los que llaman a este tipo de actos desde la comodidad del extranjero, hablando ya sea desde Panamá, Miami o en cualquier otro país donde no importa que digan, hagan o a quien critiquen, saben que el gobierno no les puede hacer nada más allá de insultarlos o criticarlos. Estos son el peor tipo de “activista”, ya que piden a quienes vivimos bajo el gobierno de Maduro que arriesguemos todo, incluso la vida, cuando ellos ni siquiera viven en Venezuela, personas que prácticamente quieren que haya muertos en las calles o que alguna potencia extranjera nos invada, personas que ya no les importe que le pase a Venezuela o a su población, siempre que el chavismo sea borrado del mapa al precio que sea. Este es un tipo de personas irresponsable, que pide mucho sin dar nada a cambio, y que luego querrá cobrar los beneficios.

Por este motivo es que, por más que pueda estar de acuerdo o no con lo que la MUD haga, o por más que pueda rechazar a los políticos venezolanos que actúan por su cuenta cada vez que la MUD no hace lo que esas personas quieren, a estas personas las puedo respetar porque todo lo que dicen y hacen lo hacen desde Venezuela, bajo el gobierno de Nicolás Maduro, a riesgo de ser culpados de algún delito, ser “enjuiciados” y encarcelados a la primera oportunidad. Son personas que, de una u otra forma, se responsabilizan de sus actos y asumen las consecuencias de lo que estos puedan generar, aun si no apoyamos sus ideas o criticamos sus actos fuera de la MUD, siendo personas que entran en este ejemplo Leopoldo López, María Corina Machado o Liliana Tintori, que al final del día siguen en Venezuela defendiendo sus ideas pese al riesgo. Pero a quienes hablan de golpes de estado, rebeliones o invasiones a Venezuela desde el anonimato de Twitter, y peor aún, desde la seguridad de sus casas en Estados Unidos u otro país, esos son personas que no puedo respetar por el simple hecho de que no solo no arriesgan nada al llamar a esos actos, sino que les piden a otros que arriesguen la vida sin dignarse a arriesgar su vida propia. Esto no es un llamado a que sigan a uno u otro partido político en específico, es un llamado de que sin importar a quien elijan seguir, que este sea alguien que sea digno de seguirse, alguien que arriesgue con sus actos tanto como sus seguidores, alguien que sufra las mismas consecuencias que quienes viven en Venezuela en caso de que sus actos fracasen. Son los políticos que siguen en este país, que luchan por este país, y que arriesgan su vida por este país, cuyas ideas podemos escuchar para salir de esta crisis.