Elden Ring – El eterno debate sobre la dificultad [Opinión]
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Cada vez que sale un nuevo juego de FromSoftware, o de cualquier estudio que se apegue a las bases del género souls creado por el estudio de Hidetaka Miyazaki, siempre regresa el eterno debate sobre la dificultad: que sí tienen que ser difíciles porque esa es la intención de sus creadores, o que sí debería incluir opciones de dificultad para ser accesibles, todo envuelto en una discusión de nunca acabar.
Una de las razones por las que quería jugar a Elden Ring, además de disfrutar de un juego que por sí llamaba mucho mi atención, y tener un claro potencial de ser un antes y un después de la industria, era precisamente para poder entrar a este debate mucho mejor informado, no en vano, apoyar o criticar la dificultad de los juegos de FromSoftware sin haber tocado ni uno solo no tiene mucho sentido.
Y ahora que finalmente he completado mi primera partida de esta gran obra, mi perspectiva sobre la dificultad de estos títulos ha cambiado un poco, así como mi opinión sobre algunas de las cosas que la comunidad ha dicho en torno a este debate sin fin.
¿INTENCIÓN CREATIVA O LIBERTAD DEL JUGADOR?
Cuando hablamos de la dificultad de los videojuegos, entran en conflicto dos posturas igual de válidas: la que defiende que todos los juegos deben ser accesibles, y la que defiende que la prioridad es la intención creativa de los desarrolladores.
En el caso de los juegos de FromSoftware, y de Hidetaka Miyazaki en particular, el que sean difíciles es un elemento esencial, tanto, que el creativo japonés explicaba en una entrevista para The New Yorker que:
«Siempre buscamos mejorar, pero en nuestros juegos en concreto, la dificultad es lo que da sentido a la experiencia. Así que no es algo que estemos dispuestos a abandonar por el momento. Es nuestra identidad», a lo que Miyazaki agrega a continuación que «Cuando estoy jugando a estos títulos, pienso: ‘Esta es la forma en que me gustaría morir, de una manera divertida o interesante, o que cree una historia que pueda compartir’. La muerte y el renacimiento, el intento y la superación: queremos que ese ciclo sea agradable. En la vida, la muerte es algo horrible. En el juego puede ser otra cosa».
Y no es como que Elden Ring sea difícil a lo estupido, no en vano, sus desarrolladores no gastaron años de su vida para vender un juego que nadie pueda terminar. El mismo tiene multitud de opciones, como el caballo Torrentera, que da una enorme movilidad para explorar el mapa, combatir enemigos, o huir de los combates más difíciles; un completo editor de personajes y árbol de habilidades, que permite desarrollarlos en la dirección que quiera el jugador, un amplio abanico de armas y hechizos que se ajustan a amplias formas de juego, y mapas que tienen varias rutas y lugares a explorar a tu gusto.
Sobre esto habló con mucho más detalle en mi análisis del juego, el cual les invito a revisar.
En cualquier caso, Elden Ring es un juego que, siempre que tengas paciencia y sepas que la idea es que gastes muchas horas explorando su mundo con calma, puede ser terminado, con mucho reto y repetición, pero no al grado de ser absolutamente imposible, más al considerar que puedes pedir ayuda a otros jugadores vía internet.
El juego probablemente sería mejor si contase con una progresión mejor elaborada, que guiase más al jugador en la historia principal del juego a desarrollar más a su personaje con mayor facilidad, y dejase a los jefes más difíciles, que requieran más trabajo y que solo se puedan encontrar y vencer explorando su mundo, para las misiones secundarias, o mejorar alguna serie de elementos de calidad de vida, que solo dificultan el juego solo porque sí.
Pero pese a estos defectos que, a mi parecer, le alejan de la perfección, creo que Elden Ring es un buen juego, que demuestra como el estudio ha aprendido a crear un juego difícil, pero que trata de ofrecer todas las herramientas para que lo superes, siempre que le des dedicación, tiempo y toleres el repetir constantemente.
Dicho todo esto, lo que realmente me molesta en torno a la dificultad del juego está más en torno al debate que se ha creado a su alrededor, y más en lo que algunas personas de la comunidad han dicho en torno al juego.
Simplificando en extremo, no son pocos los que dicen, en defensa de la dificultad de Elden Ring que “esta es la visión de sus desarrolladores” y “si no te gusta jugar en difícil, no lo compres porque no es para ti”. Y si lo analizamos en su esencia, tienen razón, pero es la forma y las contradicciones en la que se cae lo que no apoyo.
En primera, creo que Elden Ring no sólo gira en torno a la dificultad, sino en la libertad del jugador. La libertad de desarrollar el personaje, explorar su mundo y hacer sus batallas enteramente a tu gusto, algo que consigue muy bien.
El problema es que esta libertad choca con el deseo de FromSoftware de ofrece dificultad. Si el juego quiere ofrecer libertad de afrontarlo como tu deseas, parte de eso implica poder ajustar la dificultad a tu gusto, y no ofrecerlo por lo tanto restringe la libertad del juego, y representa una limitación para quienes solo quieran explorar el mundo de Elden Ring y descubrir su lore sin sufrir tanto con sus jefes.
En segunda, cuando se dice “no todos los juegos son para todos”, eso es en parte verdad. Yo personalmente tengo juegos y géneros que simplemente no me gustan, y no por eso son malos. Pero creo que mas que decir “sino te gusta la frustración, no juegues y listo”, creo que una respuesta más adecuada, más si defiendes que los juegos son un medio igual de importante que el cine y la televisión, sería decir “cuando puedas, pruébalo y ve si te gusta su dificultad”.
Decirle a los jugadores, que podrían estar interesados en jugar Elden Ring, pero están preocupados por la dificultad, o a quienes defendemos que todos los juegos deberían tener modo fácil “no lo juegues”, me parece un error, y una forma elitista de defender la dificultad del juego, que además ignora que un mismo juego puede ser distinto para cada jugador.
Yo llevo media vida jugando videojuegos, he jugado de todo, desde Super Mario 64 hasta Elden Ring, y por lo tanto, ya conozco muchas de las mañas y costumbres de los videojuegos de muchos géneros. Pero que algo sea fácil para mí, no significa que para otro no sea difícil y requiera mucha práctica. Puede que para un jugador como yo, jugar en fácil a Elden Ring sea demasiado sencillo y mate la experiencia, pero para otro puede ser un enorme reto muy difícil de superar.
No podemos alabar unos juegos por ser accesibles, y permitir personalizar la dificultad completamente a tu gusto, como sucede en The Last of Us Parte II, y luego decir que Elden Ring no lo necesita para nada, y que incluirlo sería casi un sacrilegio.
Tampoco pretendo que sea a la inversa, y que por lo tanto todos los juegos deban permitir configurar la dificultad, más cuando Elden Ring da muchas opciones (si las buscas) para facilitar el juego, y su reto es precisamente la esencia del mismo.
Creo que lo mejor que podríamos decir de Elden Ring es que, en un mundo ideal, el juego permitirá elegir la dificultad, algo que reforzaría mucho la idea de libertad que este ofrece, pero que su falta no es fatal porque lo compensa con muchas ayudas que puedes conseguir (si las buscas en su amplio mapa), y que más que un modo fácil, el juego necesita más bien una mejor progresión que ayude al jugador a desarrollar a su personaje mediante una historia principal algo lineal, que ayude a enfrentar mejor el amplio mapa repleto de posibilidades a descubrir.
Al final, lo que creo que es más importante es como tu, como jugador, disfrutas un juego. Si tu quieres jugar con toda la dificultad que querían los desarrolladores en el juego, que nadie te detenga, estás en todo tu derecho; pero que esa dificultad no sea a costa de quitarles a otros el mismo derecho de jugar con facilidades el juego. A fin de cuentas, si gasto mi dinero en un juego, más considerando que estos son un producto de lujo al final del día, eso debería darme derecho a acabarlo como más feliz me haga a mi, no al desarrollador.
Por ejemplo, un director de cine podrá hacer una película para ser vista en un cine IMAX configurada con precisión, y condiciones controladas de iluminación, pero eso no significa que no pueda verlo en la pequeña pantalla de mi celular a plena luz del día. El desarrollador debe poder desarrollar su juego a su gusto, pero el usuario debería poder disfrutarlo como desee, aun si esto difiere de lo que planeó el desarrollador inicialmente.
Por lo tanto, no solo Elden Ring, sino cualquier juego, debería dar las herramientas para que cada jugador juegue como más feliz le haga, no limitándose a jugar de una única y “correcta” manera, y más importante aún, que evitemos caer en el “si no te gusta de esta forma, no lo juegues”. Hay que incentivar que los jugadores prueben los juegos (no necesariamente día uno a precio de lanzamientos si tienen dudas), y que sea su experiencia la que dicte si el género les gusta, no desmotivarlos desde el inicio diciendo “esto no es para ti”.
Licenciado de Estudios Liberales de la Universidad Metropolitana de Venezuela. Me especializo en blogging, SEO y Analítica Web, además de ser un gran fanático de los videojuegos, el cine, el anime y los cómics.