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Overwatch 2 – Una secuela (In)necesaria [Opinión]

Overwatch 2 - Una secuela (In)necesaria [Opinión]

Blizzard Entertainment nos trae Overwatch 2, la secuela del famoso hero shooter que se cambia al formato Free-to-Play.

El siguiente artículo es el guión del video que puedes ver aquí

Finalmente tenemos entre nosotros la “secuela” del famoso hero shooter de Blizzard, Overwatch 2, que apenas fue anunciado a finales de 2019, y que promete revitalizar una saga que, desde hace unos años para acá, ha visto perder la relevancia que tuvo al inicio, esto debido a la creciente y feroz competencia de los juegos como servicio, así como errores y escándalos de la propia compañía.

El día de hoy, más que un simple análisis de Overwatch 2, les hablaré de porque me gusta este juego, el que diferencia a su jugabilidad de otros juegos multijugador, por qué decayó su primera entrega, el que tan necesario era que tuviera una secuela a estas alturas, y que podríamos esperar de su futuro ahora que tenemos antes nosotros a este juego que cambia por completo la filosofía detrás de Overwatch.

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OVERWATCH 2: ¿UNA VERDADERA SECUELA? 

Desde el inicio, cuando fue lanzado a mediados de 2016, el Overwatch original se convirtió en toda una sensación, al ser la primera nueva franquicia de los creadores de Diablo, Starcraft y World of Warcraft en casi 20 años, juegos que revolucionaron el juego en línea, de estrategia, los MMO y los esports, y que establecieron a sus creadores como una de las grandes empresas de los videojuegos. 

Pero no solo brilló por el exitoso pasado de Blizzard, sino porque desde el inicio el carisma que desprenden los personajes, la excelente jugabilidad que tiene su juego en línea, y la impresionante campaña de marketing, que incluia trailers cinemáticos y cómics que crearon todo un lore alrededor de estos personajes, le hizo brillar en la comunidad de jugadores, que se sintió atraído a la propuesta de esta saga.

Dicho todo esto, ¿qué propone Overwatch? Básicamente, es un juego multijugador de disparos en primera persona, que en su secuela enfrenta  a dos equipos de 5 jugadores cada uno, donde cada jugador puede elegir entre un total de 35 personajes a día de hoy, cada uno con sus propias habilidades, armas y roles durante la batalla que les diferencia. La idea es trabajar en equipo para superar el objetivo de turno, y así ganar la partida. 

Y es precisamente esto último lo que me fascina del juego. Otros títulos multijugador que he probado, como Call of Duty (curiosamente hecho por la misma compañía), Fortnite o Halo Infinite (porque si, fui de los pocos que jugó su multijugador), tienen un diseño que tiende a ser individualista, ya que el eje central está en que tu venzas a tantos enemigos como te sea posible, para que tu subas tu experiencia, y tu logres desbloquear más armas y accesorios. No es raro la partida en línea en donde, en vez de dirigirse al objetivo del mapa para ganar, los jugadores prefieren ignorarlo y enfrentarse entre sí. 

Overwatch, en cambio, es un juego que fomenta el juego en equipo. Por ejemplo, puedes elegir a Tracer, un personaje centrado en el daño, pero si vas a lo loco sin apoyo, pensando solo en ti mismo, te van a matar de un tiro. Para poder ganar, se necesita personajes de apoyo que curen las heridas del equipo, un tanque que absorba los daños y proteja a sus compañeros con sus habilidades, y personajes centrados en atacar al enemigo, todos actuando de forma coordinada para alcanzar el objetivo de turno.

El juego fomenta elegir con cuidado los personajes, para que el equipo tenga un buen equilibrio de ataque, defensa y sanación, para que todos actuen en conjunto, se cuiden mutuamente, y puedan ganar, ya que el que actúe como un lobo solitario como en Call of Duty no llegará lejos.

Todo esto venía acompañado de una actualización constante de parte de Blizzard, que a lo largo de los años posteriores al lanzamiento, fue agregando nuevos mapas, personajes, modos, trajes y demás que fueron dándole nuevo contenido al juego, así como iban expandiendo la historia de la saga, con una trama y diseños dignos de Pixar, siendo lo único malo que, fuera de algún que otro mapa especial de tiempo limitado con historia, esta solo se ha expandido en forma de trailers, relatos y cómics, no en contenido in-game.

Pero pese a que Overwatch tuvo un excelente comienzo, sus problemas a lo largo de sus más de 6 años de vida se acumularon, hasta el punto en que fue perdiendo ese brillo inicial, y cayendo poco a poco en una aparente irrelevancia. 

El primero, y quizás el más grave, fue el auge de la competencia, que cambió por completo la forma en que vemos los juegos multijugador, que pasó de tener juegos de pago con microtransacciones, a juegos gratuitos con pases de temporada.

Apex Legends, Genshin Impact, Valorant, Call of Duty Warzone, y el absoluto rey de los juegos free-to-play, que sentó las bases de esta clase de juegos en primer lugar, Fortnite, cambiaron por completo la forma en que millones de personas juegan, habiendo fácilmente toda una generación de jugadores que solo juegan a estos títulos, y consideran anticuado la idea de tener que pagar por un juego en línea. 

Además, aunque Blizzard prometio actualizaciones constantes para Overwatch 1, la realidad es que, al cabo de unos años, el ritmo de actualizaciones se hizo cada vez más lento, por ejemplo, antes de Overwatch 2, su último héroe introducido fue Echo, en abril de 2020. 

Ahora comparen con Fortnite, que prácticamente cada par de meses introduce un nuevo personaje, hace colaboraciones con franquicias tan distintas como Dragon Ball, Marvel, Star Wars o el Chapulín Colorado, o hacen grandes eventos, ya sea para hacer conciertos con Ariana Grande, presentar a lo grande el nuevo trailer de películas como Star Wars Episodio 9 (por mas mala que esta sea ), o hacer grandes cambios en el mapa, con una narrativa que la justifica, todo hecho para que los jugadores sigan en Fortnite (y gasten dinero, por supuesto).

Esto, junto a la popularidad del Unreal Engine como motor para hacer videojuegos en la industria, y hasta para hacer los efectos por computadoras de series y películas (como Mandalorian) convirtieron a Epic, los dueños de Fortnite, en una de las grandes empresas del sector, y solo evidenciaban la apatía en que parecía haber caído Overwatch y su modelo de negocios que, con un juego de pago y loot boxes (tragamonedas que te da aleatoriamente dinero del juego, trajes y otras cosas), no pudo mantener el ritmo que impuso el modelo de juegos Free-to-Play.

Esta incapacidad de ofrecer contenido nuevo y constante empeoro cuando, eventos especiales como el Año Nuevo Chino o Halloween, por mencionar unos pocos, terminaron siendo reciclados cada año, acrecentando la diferencia con la competencia, aburriendo a lo jugadores deseosos de nuevo contenido, y causando una lenta, pero progresiva, pérdida de usuarios. 

Pero la que fue la cereza en el pastel fue el estallido del escándalo de maltrato laboral y abuso de mujeres en Activision Blizzard, no tanto por el lado de Activision (que ya era conocido por su mal trato a sus trabajadores) sino por lo extendido que estaba del lado de Blizzard que, hasta ese momento, contaba con una buena reputación entre los jugadores, y que llevó al despido de muchos desarrolladores en puestos claves de títulos como Diablo 4, World of Warcraft y Overwatch.

Esto no solo supuso un daño tremendo a la imagen de la compañía, que vio como patrocinadores de la Liga Overwatch, el torneo de esports del juego, consideraron retirar su patrocinio, o empresas como LEGO retrasando su kit basado en el juego, sino que seguramente es parte de la razón, junto a todo lo que ocasionó la pandemia en el desarrollo de videojuegos, de porque Overwatch 1 dejó de recibir contenido nuevo de importancia a partir de 2020, año en que estalló el escándalo, y es la razón de porque se retraso Overwatch 2.

Y luego de tantos problemas, y la necesidad urgente de un cambio que hiciera frente a las nuevas realidades que impuso Fortnite, Blizzard finalmente pudo lanzar en Octubre de 2022 Overwatch 2 que, aunque es un excelente videojuego, para bien o para mal, es casi idéntico al anterior. 

Overwatch 2 trae toda una serie de cambios en la jugabilidad, como el eliminar uno de los tanques de cada equipo, reduciendo estos a solo 5 jugadores que cambia la forma en que se desarrollan las partidas, nuevos modos de juego, la llegada de 3 nuevos personajes, siendo Kiriko mi favorita, ya que ella es una sanadora capaz de lanzar ataques críticos, así como toda una infinidad de cambios a distintos apartados del juego, que otros youtubers seguramente sean capaces de entender y explicar mucho mejor que yo.

Pero para todos los efectos prácticos, Overwatch 2 se siente como una actualización grande del primero, que ofrece poco o nada digno de la palabra secuela, ya que incluso quien jugara al primero conservará mucho, sino todo, lo que desbloquease en el anterior juego, dejando lo que más se esperaba, y que genuinamente sería un cambio, el modo historia y el modo cooperativo, para el 2023.

De momento, el mayor cambio lo vemos en el modelo de negocios de Overwatch, que abandona las loot boxes, y ahora cuenta con un pase de batalla de 9 semanas y 80 niveles con personajes, cosméticos, poses y demas para desbloquear, así como opciones de pago para comprar directamente lo que tu desees, y retos diarios, semanales y de temporada para obtener experiencia y cosas, siendo esto todo un cambio profundo en la filosofía que sostiene y hace rentable al juego.

Además, Blizzard ha triplicado su equipo de desarrollo con respecto a los primeros días de Overwatch, para poder ofrecer más contenido con mayor regularidad, y están considerando hacer colaboraciones en el futuro con otras marcas, precisamente siguiendo la estela de lo hecho por Fortnite y Call of Duty Warzone.

Si este fuese un título de pago, estos cambios me parecerian un insulto, ya que de momento, solo cambiaron la forma en que buscan sacarte dinero, dejando lo que nos importa a los jugadores, el juego, virtualmente idéntico, ya que se nota mucho el reciclaje de personajes, trajes, mapas, animaciones, diálogos y demás. 

Pero en este caso, al ser ahora un juego gratuito, estos minúsculos cambios en el lanzamiento, no solo no me molestan, sino que considero que eran un paso necesario para que Overwatch pueda renovarse y ser un éxito. 

Es claro que el modelo con que nació el primer juego, pese a ser un enorme éxito en sus primeros años, fue rápidamente opacado por el éxito aplastante de Fortnite y demás juegos que le siguieron, que le superaron, y por mucho, no solo en número de usuarios, sino en su impacto en la industria. 

Y si había un juego que pedía a gritos ser free-to-play desde hace años, era precisamente Overwatch. Su carisma, su adictiva jugabilidad, y su búsqueda constante de ofrecer nuevos personajes, mapas y modos de juego, tiene más sentido con un modelo de pase de temporada con microtransacciones, que con loot boxes en un juego de pago.

No en vano, fueron muchas las veces que yo solo quería un traje o pose específica de un único personaje, y la única forma de obtenerlo era jugando una cantidad ridícula de horas, para desbloquear una cantidad ridícula de loot boxes, a ver si por suerte salia lo que queria, o acumulaba suficientes monedas del juego para desbloquearlo algun dia. 

Ahora, sí está en el pase de temporada, puedo tratar de desbloquearlo solo jugando, o directamente comprarlo con dinero real, y aunque yo no soy de los que gusta gastar dinero en skins de personajes multijugador, de vez en cuando me gusta darme ese lujo, y es bueno tener la opción. 

Claro, hay quien no le gusta del todo estos cambios, ya que ahora hay que jugar 100 partidas para desbloquear a todos los personajes, y los nuevos que lleguen solo se podrán jugar si consigues al menos el nivel 55 del pase de temporada, o pagas el acceso premium del mismo, cuando en el primer juego todos estaban disponibles desde el inicio, por lo que existe la preocupación de que esto afecte al juego competitivo de Overwatch.

Pero aunque estas son preocupaciones válidas, creo que son sacrificios normales que podemos esperar de un juego que, al final del día, ahora es gratis, ya que no solo permitirá a muchos poder disfrutar de un juego que, hasta ahora, estaba detrás de una barrera de pago, y que ahora podrá jugar sin coste adicional, sino que le da a Overwatch un modelo de negocios que, tras Fortnite, se le hace más natural que el que tenía el título original, y que nos da la promesa de nuevo contenido para el juego con mayor regularidad, así como el tan ansiado modo historia, que podría verse beneficiado de este nuevo modelo, al agregarle constantemente nuevos capítulos a una trama que se desarrolle con el tiempo, en vez de ser solo cinemáticas y comics, por lo que estamos a la espera de ver que hará Blizzard en este apartado en 2023.

Aunque de inicio, Overwatch 2 no merece ser considerada una secuela, la base que ahora tiene augura un futuro más brillante para esta franquicia. Solo el tiempo dirá si Blizzard logra convertir a este juego en un ejemplo exitoso de free-to-play que adapta bien lo hecho por Fortnite, o solo en un hermano perdido de Halo Infinite, que engrose la lista de juegos gratuitos que fracasaron por no ofrecer contenido nuevo con regularidad.

En cualquier caso, les recomiendo que prueben este juego, disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox Series, Xbox One, Nintendo Switch y PC, ya que ahora es gratis, y pueden disfrutarlo sin problemas sin tener que pagar adicional.

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