Análisis de Wonder Woman 1984

Análisis de Wonder Woman 1984

Finalmente, tras varios retrasos y un polémico estreno simultaneo en cines y HBO Max, finalmente se ha estrenado Wonder Woman 1984 (Mujer Maravilla 1984), la secuela de la película de 2017 que continua las aventuras de Diana Prince, pero ahora hace un salto en el tiempo, abandonando la época de la Primera Guerra Mundial y llevándonos a la década de los 80. Esperaba con muchas ansias esta película, ya que la anterior, dirigida también por Patty Jenkins, y pese a no gustarme del todo su final (con una batalla contra el malo de turno bastante cliché), la considere como una buena mezcla entre una trama con una propuesta seria y con simbolismo que da para pensar al público, con una trama sencilla y amena que todo el publico puede disfrutar. Por desgracia, Wonder Woman 1984 no logra este mismo efecto con su trama mucho más simple.

Lo bueno

La película tiene un gran acierto en la representación de Wonder Woman, con una actuación impecable de Gal Gadot como Diana Prince. La heroína es feroz cuando debe serlo, dándonos pocas, pero muy buenas escenas de combate, donde vemos los poderes de la amazona desplegados en todo su esplendor (al grado que podemos perdonar algunos presentados sin explicación o muy cursi), pero por el otro lado, cuando debe ser compasiva y buscar soluciones mediante el dialogo, lo hace con un gran carisma y personalidad propios del personaje. Gal Gadot nos demuestra el gran compromiso con el personaje, y como logra representarla con una fidelidad increíble a los cómics.

De parte del resto del elenco, tenemos a Kristen Wiig en el papel de Barbara Minerva/Cheetah, que aunque en ocasiones es representada de una forma un poco exagerada, siento que hace un increíble papel, mostrándonos a una Barbara Minerva tímida, introvertida y algo torpe, y que rápidamente se obsesiona con abandonar esa versión de si misma que considera una perdedora, para adquirir todo el poder y seguridad que siente ella se merece, hasta volverse en la villana Cheetah, capaz de sacrificar lo que sea con tal de no regresar a su antiguo ser.

También tenemos a Pedro Pascal, quien también es el protagonista de The Mandalorian, haciendo el papel del villano Maxwell Lord, con un personaje que no oculta en ningún momento su inspiración en el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Y aunque esta versión de Maxwell Lord no posee la inteligencia o maldad del original de los comics, si posee una ambición y deseos ciegos de poder muy bien representados por Pedro Pascal que lo convierten en un buen antagonista, aunque nunca llegando al nivel de un criminal sin redención.

Escena de Wonder Woman 1984
La película brilla a la hora de presentarnos sus personajes, con un carisma y relaciones muy bien logradas.

Mención especial tengo para Chris Pine, quien regresa en el papel de Steve Trevor. El personaje falleció en la película anterior, ubicada al final de la Primera Guerra Mundial, por lo que su resurrección en 1984, aunque un poco ridículo, le permite a Chris Pine darnos un excelente papel, como alguien sorprendido por todos los cambios que ha sufrido el mundo en los últimos 70 años, dándonos algunos de los mejores momentos junto a Wonder Woman. Además, su personaje sirve como un objeto de deseo para la heroína, que ve como sus convicciones como heroína se ponen a prueba ante el único deseo egoísta que ha tenido.

Del lado más técnico, Wonder Woman 1984, que cuenta con Matthew Jensen como director de fotografía, nos da una película que se siente muy colorida, muy alegre y muy optimista, y nos brinda una representación algo idealista de la década de los 80, que se mezcla muy bien con el trabajo de Hans Zimmer en el apartado musical; aunque no creo que sea su mejor trabajo, si se nota su gran habilidad en los primeros minutos de la película, con una música potente en esa especie de “juegos olímpicos” celebrada por las Amazonas en los primeros minutos de la película, y en las escenas de combate, donde regresa el tema de Wonder Woman que vimos por primera vez en Batman v Superman (titulado “Is she with you?).

Lo Malo

No todo es oro en Wonder Woman 1984, y su primer gran problema viene con el argumento en sí. La historia se ubica a finales de la Guerra Fría, y Wonder Woman/Diana Prince debe enfrentarse al empresario Maxwell Lord que, mediante una antigua magia, adquiere el poder de conceder deseos a cambio de un precio, y a su antigua amiga Barbara Minerva, que adquiere poderes y agilidad sobrehumana, en una historia donde la responsabilidad con el mundo, y sus propios deseos personales, harán que Diana Prince enfrente su mayor reto.

Aunque la historia tiene un impresionante comienzo con las Amazonas en la isla de Themyscira, rápidamente pierde fuerza cuando descubrimos el eje central de la trama, que no es sino un mero cliché propio de una serie animada. Quien haya visto muchas series animadas sabrá que siempre hay historias que se repiten, como la de “cambiar de vidas/cuerpos entre varias personas para demostrar quien tiene la vida más difícil” o el parodiar de mil y un formas a “Un Cuento de Navidad” de Charles Dickens (el de Ebenezer Scrooge siendo visitado por los fantasmas de la navidad). Wonder Woman 1984 hace exactamente esto, pero con la historia de ‘La pata de mono’ de W. W. Jacobs (incluso lo menciona sin pudor un personaje en la película), con un objeto que concede cualquier deseo, pero con un giro inesperado (¿deseas ser rico? Pues obtienes el dinero robando un banco, por ejemplo).

Ya de por si esto lo siento como una falta de originalidad impresionante por parte de Patty Jenkins y Geoff Johns, escritores de esta película, y el peor ejemplo que he visto de falta de originalidad en una película de Hollywood en mucho tiempo, pero es que la situación empeora con una trama al que se le notan los huecos argumentales e incoherencias del guion, con varios momentos en que las cosas pasan únicamente por la magia del cine.

Maxwell Lord en Wonder Woman 1984
La trama de Wonder Woman 1984 es toda una parodia de «La Pata de Mono», una historia que a día de hoy es un cliché propio de una serie animada.

Por ejemplo, Maxwell Lord no es un gran villano con un plan concreto para conseguir algo, solo es un hombre obsesionado con no ser perdedor, que de una forma que jamás se aclara, descubre una piedra para conceder deseos, y a partir de ahí va actuando sobre la marcha. De parte de Barbara Minerva, el como se alía con Maxwell Lord y se convierte en Cheetah, se siente forzado y conveniente en lo primero, y sin sentido y repentino en lo segundo.

Pero lo que empeora todo es que, en una historia que ya de por si es un cliché propio de serie animada, Wonder Woman 1984 lo narra en una forma que se siente demasiado cursi, demasiado meloso, con momentos que parecen directamente sacados de la serie de televisión de Wonder Woman de 1975, o de la serie animada de “Los Superamigos”. Incluso el propio final de la película podemos resumirlo como “el poder del amor y la amistad lo resuelve todo”, con una Wonder Woman salvando al mundo de una forma tan cursi, que se siente muy poco realista.

Creo que The Top Comics, en su reseña con spoilers sobre esta película, lo resumen muy bien, al señalar que el tono general que Patty Jenkins quiso darle a Wonder Woman 1984 fue el de un homenaje a la serie clásica de los 70 protagonizada por Lynda Carter, y a las películas de Superman protagonizados por Christopher Reeve entre los 70 y los 80. Y aunque esto lo logra muy bien, y no dudo que habrá personas que lo disfruten bastante, lo hace a costa de darle un tono a Wonder Woman 1984 muy infantil para mi gusto.

Mención aparte debo dar de la aparición de Linda Carter en la película, ya que, por un lado, siento que es un fantástico y muy digno homenaje a la primera actriz en darle vida a Wonder Woman en la televisión, pero por el otro se siente como un accesorio que no aporta absolutamente nada, como si luego de filmada toda la película alguien dijera “olvidamos incluir a Linda Carter y debe estar como sea”.

En conclusión

Creo que la mejor forma en que puedo definir a Wonder Woman 1984 en una palabra es decepción, más que nada porque yo si soy de ese sector del publico que si disfruto del tono e ideas que Zack Snyder presento en Man of Steel y Batman v Superman. Pero me decepciona mas aun, cuando pienso que, aunque la Wonder Woman de 2017 no fue perfecta ni marco una revolución, si tuvo una combinación muy buena entre el tono serio y épico al que DC Comics ya nos había acostumbrado en cine, con una historia que fuese mas simple y amena que Batman v Superman, algo que Wonder Woman 1984 la destruyo por completo al irse a un tono completamente cursi e infantil.

También me decepciona porque esta película marca el final definitivo de cualquier continuidad del Universo Extendido de DC. Ya en Aquaman, Shazam o Birds of Prey se podía intuir, pero todavía podíamos decir que se limitaban a no contradecirse entre ellas y narras sus propias historias, sin intención de complicarse en un universo de películas estilo Marvel hasta que lograran encontrar una fórmula que les funcionase. Pero Wonder Woman 1984 ocurre más de 30 años antes que Batman v Superman y Justice League, y contradice de tantas formas lo que teóricamente sucederá después, que es evidente que ya a DC y Warner no les importa tener un universo cohesionado de películas.

Pese a esto, no creo que la película en si sea una basura absoluta que me enfurezca con su mera existencia (ese “honor” se lo doy a Rise of Skywalker), ya que el trabajo hecho por los actores, con Gal Gadot a la cabeza, para darle vida a los personajes, es muy bueno, y en todo momento sientes que la Wonder Woman, Cheetah o Maxwell Lord que vemos en pantalla son una muy buena representación de todo aquello que hemos visto en los comics. Y aun cuando la historia es cursi, melosa y sin sentido en muchas ocasiones, las 2 horas y media que dura el filme no se siente pesados ni incomodos, siendo una buena película de verano que da para un par de horas de entretenimiento sin complicaciones y poco más.

Poster de Wonder Woman 1984
Wonder Woman 1984 es una película que solo sirve para pasar un par de horas divertidas con la familia y poco mas, por lo que no tengas grandes expectativas al verla.