The Witcher: El lobo blanco de Netflix

Hablar de adaptaciones y de Netflix es algo que puede tener altas y bajas, no en vano todavía yo no olvido el espanto que fue su versión de Death Note. Por esto, cuando se anuncio que ellos harían una adaptación de The Witcher a una serie de televisión de 8 episodios, no fueron pocos los fanáticos de estas historias los que se preocuparon. Y aunque sería bueno conocer que tan fiel es esta adaptación al material original, debo confesar que jamás he leído los libros, y ni siquiera he jugado los videojuegos (de hecho, apenas empecé a jugar The Witcher III hace poco), por lo que estoy en una buena posición de poder ofrecerles un análisis de esta serie por sus propios méritos, y no en que tan fiel o no es a las historias originales de los libros, algo que en ultima instancia, es lo que mas importa en toda adaptación.
Les advierto que a continuación hay algunos pocos spoilers de la primera temporada.
La Historia del Lobo Blanco
The Witcher nos narra la vida de Geralt de Rivia, un brujo que fue mutado durante su infancia para ser más efectivo en su trabajo: matar monstruos por dinero. Él vive en un mundo medieval que vive en medio de un gran caos generado por las ambiciones de conquista y expansión del Imperio de Nilfgaard, que recientemente ha atacado al reino de Cintra, causando que su princesa, Cirila (mejor conocida como Ciri), tenga que huir por su vida para evitar ser capturada por que la desean por el misterioso poder que ella posee. Lo único que sabe Ciri es que debe reunirse con Geralt, al que se encuentra unida por el destino desde su nacimiento, si desea sobrevivir en un mundo cruel e impredecible.
Esta serie esta basa en la saga de libros del mismo nombre escrita por el autor polaco Andrzej Sapkowski, que actualmente consta de 10 libros y varios cómics, así como la famosa adaptación a videojuegos del mismo nombre hecha por el estudio polaco CD Projekt RED (los mismos detrás de Cyberpunp 2077, próximo a lanzarse).
Si algo se proponía Netflix con The Witcher era crear su propio “Games of Thrones”, y creo que con la primera temporada de 8 episodio de esta serie van por buen camino. Lo primero que destaca es lo bien ambientado que se encuentra toda la serie, donde pese a ser un mundo ficticio de fantasía medieval, con reyes, caballeros, monstruos y seres mitológicos (como dragones, brujos, elfos, etc), en todo momento sientes que estas ante un auténtico mundo medieval, con reinos peleando entre sí y pueblos feudales viendo como sobreviven el día a día lleno de guerras y monstruos. Además, la historia no apuesta por clichés clásicos de buenos contra malos porque si, por lo que no veremos a grupo de heroicos caballeros que luchan contra el dragón para salvar a la princesa, sino reinos y personas que buscan proteger su interés lo mejor que pueden.
Los valores de producción de esta serie son bastante buenos, ya que, aunque no hacen un gran despliegue de efectos CGI, y la recreación de cualquier gran monstruo que requiera de estos es relativamente limitada (pero buenos para una serie de streaming), el resultado final de introducirnos en un su mundo es muy bueno, usando incluso castillos reales para algunas de las escenas más impactantes. De hecho, el trabajo en este sentido es tal, que lo único que critico es el diseño de la armadura de los soldados de Nilfgaard, que más que ser hechos de acero y parecer del medioevo de un gran reino conquistador, parecen caucho arrugado de un cosplay sin mucho sentido de la moda, y que no combina con el tono medieval y realista de otras armaduras de acero de la misma serie.
Mención aparte merece la música, con un tono de época medieval y momentos épicos que nos brinda canciones que acompañan muy bien lo que vemos en pantalla, y alguno que otro tema que terminara gustando a mas de uno.
En cuanto a la historia, aunque esta cuenta con elementos de política y batallas, con el Imperio de Nilfgaard como el gran reino “villano” conquistador y el reino de Cintra defendiéndose como puede, el centro real de The Witcher son sus personajes. El primero y más impórtate, como no podía ser de otra forma, es el brujo Geralt de Rivia, que cuenta con la actuación de Henry Cavill (Superman en Man of Steel y Batman v Superman). El trabajo de Cavil como el lobo blanco de Rivia es impresionante, mostrándonos a un brujo que ha vivido demasiado, que ha visto lo peor del ser humano, que aparentemente no busca relacionarse con nadie, y al cual la mayoría o le teme o lo quiere usarlo por sus habilidades.

El otro personaje que destaca es Yennefer de Vengerberg, una hechicera de la Hermandad de los Hechiceros que, tras nacer con una maldición que le hizo deforme, logro la belleza eterna a cambio de su capacidad de obtener hijos, por lo que ha dedicado su vida no solo a disfrutar del poder que ha adquirido como hechicera, sino a buscar una forma de poder tener un bebe. Anya Chalotra es la actriz que le da vida a Yennefer, y aunque no conozco su trabajo previo, su actuación aquí es impecable, mostrándonos a un personaje que por momentos compadeces por los horrores y problemas que tiene su vida, y por el otro puedes criticar por lo ambiciosa y despiadada que puede ser al buscar sus metas.
Y finalmente tenemos a Ciri, la princesa hereda al trono de Cintra, que posee un misterioso poder, que desde su concepción se destinó que se reuniría con Geralt, pero que también la ha puesto en la mira de Nilfgaard, que, tras invadir su reino, la obligo a huir en una búsqueda desesperada de Geralt. El personaje es interpretado por Freya Allan, y aunque ella nos brinda una muy buena actuación de una joven princesa que repentinamente ve su vida y mundo destruidos por la guerra, en comparación a los otros dos es el personaje mas flojo de la primera temporada. Aunque su historia es, teóricamente, el eje central de la trama, y quien Geralt al final lucha por encontrarla para ponerla a salvo, es la que menos desarrollan y que más tardan en presentar. Durante buena parte de la trama se siente que la historia esta centrada en Geralt y Yennefer, no sobre Ciri, a quien se siente mas como una historia secundaria en al 2/3 de la primera temporada que poco o nada tiene que ver con Geralt.
A lo largo de la temporada vemos como la historia de estos tres personajes se mezcla y une, contando al mismo tiempo la historia de Geralt, Yennefer y Ciri, dándonos trozos sueltos de la historia de cada uno, que nosotros como espectadores iremos uniendo poco a poco hasta darle sentido a todo el panorama al final de la temporada. El problema es que la historia tiene una forma un poco confusa de narrarse que puede pillar desprevenido al espectador.
Y es que tanto Geralt como Yenefer pueden vivir por siglos, ambos con juventud eterna, por lo que los varios de los primeros episodios de la serie nos narran momentos diferentes de sus vidas a lo largo de varias décadas. Esto no sería un problema si The Witcher hiciera algún esfuerzo en diferenciar presente de pasado, cosa que jamás hace (al menos indicando fechas o mostrando claramente el paso del tiempo) por lo que comenzamos con la historia de Ciri en el presente, pasando a la de Geralt en el pasado, y posteriormente la de Yenefer más atrás aun, todo casi sin indicación alguna, más que un par de personajes presentados en su adultez y niñez en el mismo capítulo, lo que empeora al ver que nos narran la historia de Ciri en el presente a la vez que la de Geralt y Yennefer en el pasado, sin diferencia alguna y dando la falsa impresión de momentos de que pasan al mismo tiempo.
El mejor ejemplo de lo problemático que es esto es el personaje de Yennefer, cuya vida vemos a lo largo de mucho tiempo, viendo como en un comienzo elige el poder y la belleza sacrificando su capacidad de tener hijos, y como décadas después termina arrepintiéndose de esta elección y busca una forma de mantener su poder y recuperar su capacidad de dar a luz. Pero lo que es una historia que ocurre luego de años de introspección y experiencia, sucede en apenas dos episodios seguidos, con pocas señales del tiempo transcurrido, dando la impresión de que ella es una mujer caprichosa que cambia de opinión de un momento a otro, que actúa sin pensar en las consecuencias, cuando realmente fue un proceso de años.
La situación es tan confusa que, aunque yo ya sabía de este problema por haber visto una comparativa de la serie con el libro en un video de YouTube que precisamente criticaba esto, me costó darme cuenta en un comienzo de que los tres personajes principales tenían historias en distintos tiempos.
Pese a esto, el resultado final terminal siendo un buen desarrollo de personajes, que nos muestra cómo, poco a poco, cada uno de los protagonistas de esta serie se desarrolla, madura y crece en sus historias personales, por lo que el narrarlo en distintos tiempos no termina arruinando sus tramas. Eso sí, siento que el buen desarrollo de personajes dejo un poco de lado explicar algunos elementos del mundo de The Witcher, como porque actúa el Imperio de Nilfgaard o quienes son los brujos, pero probablemente sea algo que expliquen en futuras temporadas.
The Witcher se convierte así en una de las grandes series de Netflix, que pese a algunos defectos menores, logra sostenerse por sí sola, nos introduce a tres grandes personajes y que, sin importar que tan fieles o no sean a los libros y videojuegos originales, nos mete de lleno en el mundo de Geralt de Rivia y nos deja con ganas de saber más.

Licenciado de Estudios Liberales de la Universidad Metropolitana de Venezuela. Me especializo en blogging, SEO y Analítica Web, además de ser un gran fanático de los videojuegos, el cine, el anime y los cómics.